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lunes, 2 de febrero de 2015

...El Duro...

Llegaste como un cowboy listo para un duelo.

Nos enfrentaste el primer día de clases, te paraste al frente del salón lleno de tus alumnos y muy despacio nos fulminaste a uno por uno con tu mirada inquisitiva.

Tu pelo entrecano nos hacía dudar de tu edad. 

Una noche nublada y complicada nos hiciste salir a la calle a conseguir declaraciones de no sé que artista de la calle Corrientes (mentira, si que me acuerdo) sabiendo que en breve iba a romper el cielo una tormenta descarnada que, de seguro, nos empaparía.


Otra clase nos pusiste límites geográficos y nos incitaste a que vayamos a "conseguir" una historia sin salir de la facultad, con un tipo especial de dato novedoso... una noticia tan interesante que se pudiera usar en un diario.

Alguna vez que nos diste una historia escrita y dividida en 10 papelitos para que la rearmemos con 10 noticias actuales.

Recuerdo aquella vez que me dijiste que saliera de la sala de Redacción, dejando colgada la asignación con nota que había que entregar ese mismo día para ir al salón de T.V. y estudiar la realización y preparación de un noticiero en vivo.


Me dijiste que no sabía escribir.

Me dijiste era un desastre de distraída.

Me criticaste todo, me desarmaste cada analogía, relato, nota, nota de color, perfil, idea, construcción. 
Tanto.

Me hiciste dudar.

Creí que me ponías piedras.

Si leyeras esto te enojarías porque mis oraciones espaciadas son amorfas y no sabrías si es parte del párrafo anterior o posterior y que además,y como si esto fuera poco, los párrafos no pueden ser tan cortos. 

Te metiste en mi cabeza. Ahora antes de escribir la pienso 18 millones de veces. (Y sustituiste mi verborragia interna por palabras con mayor sentido)

Me sacaste de la caja. A garrotazos, pero lo hiciste.

Fuiste el último de los profesores (el verdaderamente último docente) que tenía que cerrar las notas de fin de año de la clase de Taller.
Ese final y único día nos llamaste en grupos de cinco y nos diste la nota con una devolución oral de tu vivencia con nosotros. Y nos tapaste la boca a todos.

No solo que te acordabas del nombre de pila de todos nosotros, sino que demostraste que tu memoria era muy avispada al acordarte de cada ejercicio que habíamos hecho en todo este tiempo y ademas VOS SABIAS exactamente quienes éramos cada uno de nosotros: conocías nuestros éxitos, falencias, fortalezas y debilidades. 

Fui la última del último grupo en recibir tu devolución. Aún no sabía si me la llevaba a la materia o no. La semana anterior me habías dicho que estaba muy complicada, por el temita de no saber escribir (¿viste?).
De verdad que esperaba lo peor, y lo sabías (¡creí que lo sabías! ).

Luego de llamarme Silvia (Ni Silvana, ni Silvina; como siempre pasó) fuiste corto: me dijiste que estaba aprobada.
Quedaste sorprendido por mis dudas, quedaste sorprendido cuando viste que yo esperaba llevármela. 
Y hablaste.

Me dijiste todo lo que era y lo diste vuelta. Vos no querías que yo escribiera. Vos querías que viera la producción de las cosas porque creíste que podía manejar el nacimiento de las investigaciones. Elogiaste mi forma de encontrar datos. Criticaste nuevamente mi forma de escribir y volviste a recontra sugerir la producción, la investigación. 
Me soltaste que te había dado un gusto enorme el haberme tenido cerca,  haberme callado cuando calle y el haber tenido la predisposición necesaria cuando mas la buscabas en nosotros, en el curso (tus chicos del 1° F). 
Me explicaste que habías visto cosas que yo nunca había visto en mí.

Me soltaste que era buena en lo que hacía.
Y que en realidad no escribía tan mal, sólo que me faltaban cosillas por pulir nomás.

Tus enseñanzas me van a acompañar por siempre.


¡¡Gracias Marcelo R.!!




lunes, 27 de agosto de 2012

Inconsciencia

Es una lucha abnegada... esa sensación estaba recorriéndole todo el cuerpo, sentía como si se estuviera librando una batalla y no se sabía cómo ni hacia qué. 
Hasta que miró sobre su cabeza y descubrió que se encontraba debajo del agua. Sí, se encontraba debajo del agua.
La lucha fue mas patente e importante.
Se sacudía y entre cada movimiento desesperado veía pasar cada uno de sus cabellos por delante de sus ojos, y se le ocurrió pensar que los cabellos en ese estado de falta de gravedad podían dibujar formas inesperadas, como un caleidoscopio de pinceladas descontroladas.

viernes, 29 de junio de 2012

Pensemos

Pensar que hoy, por primera vez te acordaste de bajar el pollo del freezer.
Pensar que hoy te pusiste un jean viejo, y te encontraste un billete potentoso en el bolsillo.
Pensar que hoy te levantaste a tiempo y llegaste bastante temprano al trabajo.
Pensar que hoy ni bien bajaste a la estación, vino el subte y viajaste sentada.
Pensar que en el viaje al trabajo pudiste leer tranquila.
Pensar que sos la primera en llegar a la oficina, y de golpe y con tanto silencio es linda, muy linda.
Pensar que llegaron los primeros compas de muy buen humor y haciendo chistes.
Pensar que de tan buena onda que están, se está haciendo una vaquita para comprar entre todos las facturas.
Pensar que alguien ya esta haciendo mate en la cocina.
Pensar que llamó el jefe avisando que no llega hasta el medio dia.
Pensar que todavía no sonó mi telefono.
Pensar que tengo todos los ingredientes para hacer hoy esta rica receta de Angie
Pensar que hoy es viernes.
Pensá conmigo.... que hoy es viernes.


Think by Aretha Franklin on Grooveshark

miércoles, 6 de junio de 2012

Bacacay

Hace muchos años me encontré en un salón vacío; aterrada, aventurera, sola y atrevida.


Las luces del lugar me eran incomodas; y en realidad y simplemente porque no había luces artificiales, sólo las que entraban por aquella ventana.


El frío me recorría todo el cuerpo, el ambiente estaba helado; pero lo gélido venía por otro lado. Quizás eran mis pies fríos, quizás era ese piso de porcelanato blanco y sin identidad, quizás eran mis desaciertos.
La soledad del lugar era inmensa, al igual que la libertad de posibilidades que se presentaban.
La soledad de mi corazón era grande, al igual que la libertad de todas las posibilidades que comenzaba a vivir.